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Fuerzas Militares y de Policía rechazan el ultraje de la “Justicia Especial para la Paz “

El artículo cuestiona a la JEP por presunto sesgo contra militares y policías, y destaca una obra que recoge el sufrimiento de la fuerza pública en décadas de conflicto.

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Fuerzas Militares y de Policía rechazan el ultraje de la “Justicia Especial para la Paz “
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La flamante burocracia de la denominada “Justicia Especial para la Paz”, compuesta por más de mil cuatrocientos funcionarios, entre ellos cincuenta y dos (52) magistrados, que tienen sueldos superiores a los cincuenta millones de pesos mensuales, has montado un TINGLADO DE INFAMIA contra la ‘Justicia Penal Militar’, por presunto encubrimiento de oficiales y suboficiales de los Mandos Militares y de Policía, cuyos integrantes han arriesgados sus vidas por defender al pueblo colombiano de las arremetidas de la narcoguerrilla y de la subversión.

En un libro titulado ‘Mas allá del fuego’, la escritora y periodista María Cecilia Aponte Isaza  ha preparado toda una historia del sufrimiento de la fuerza pública, que durante medio siglo de violencia terrorista, ha tenido que afrontar los desafueros de la guerra de bandidos del autodenominado Ejército de Liberación Nacional (ELN), de las guerrillas de las FARC, Del denominado ‘Clan del Golfo’, de la Nueva Marquetalia y de los grupos paramilitares, que se autoproclaman ‘Defensores de la Paz’.

Era hora de recoger la historia de los valientes soldados y policías que, en representación de la nación entera, constituyen el brazo armado de la Constitución Nacional y de las leyes de la república. Guerrillas y narcoguerrillas que convirtieron a Colombia en un inmenso cementerio, destrozaron el alma de esta patria atormentada, donde fueron asesinados oficiales, suboficiales, soldados profesionales y miembros de la policía nacional, que siguen siendo el blanco de los grupos de bandidos, que deben ser exterminados.  

La magistrada Catalina Díaz Gómez, integrante de ese esperpento jurídico que se autodenomina ‘Justicia Especial para la Paz (JEP)’, critica al ‘Tribunal Superior Militar  y Policial’ , acusando a los representantes de la fuerza pública, como alcahuetes y cómplices de los verdaderos miembros de la fuerza pública, que han padecido las absurdas sentencias promulgadas por la JEP, donde han perseguido a militares y policías, con la complicidad de funcionarios que solamente se han dedicado a proteger e indultar a los bandidos de las organizaciones criminales y a perseguir a los miembros de la fuerza pública.

Quienes han encubierto a los bandidos de las guerrillas de Colombia son los ‘magistrados de la Justicia Especial para la Paz’. La mitad de los magistrados de la JEP fueron designados por su afinidad a los movimientos guerrilleros. En estos años de violencia los únicos que han sido condenados a penas de prisión son los militares y los policías. La Justicia Especial para la Paz se ha convertido en botín de guerra contra las fuerzas militares y de policía, como lo ha señalado el ‘Tribunal Superior Militar y Policial’, que ha tenido que padecer la influencia de un expresidente de la República, Gustavo Petro Urrego, extraído de las guerrillas del Movimiento Diecinueve de Abril, que son autores de centenares violaciones a la Constitución Nacional de Colombia.