Girón construye ciudad, mientras que Piedecuesta se estanca
Girón impulsa grandes obras e infraestructura pública; Piedecuesta enfrenta críticas por falta de planificación y transparencia en el uso de sus recursos.
Girón impulsa grandes obras e infraestructura pública; Piedecuesta enfrenta críticas por falta de planificación y transparencia en el uso de sus recursos.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Dos municipios vecinos, una misma dinámica metropolitana y desafíos similares, pero caminos diferentes. Mientras Girón avanza en la construcción de infraestructura y equipamientos para proyectarse hacia el futuro, Piedecuesta enfrenta el reto de superar la improvisación administrativa y la idónea inversión de sus ingresos tributarios.
Hay comparaciones que resultan inevitables cuando se observa lo que ocurre en dos municipios vecinos, sometidos a dinámicas metropolitanas similares, pero con capacidades y voluntades administrativas, así como resultados, abismalmente diferentes.
Mientras Girón avanza con la construcción de una mega obra de infraestructura vial de $185.000 millones, conformada por dos puentes de doble carril cada uno, sus vías de acceso y obras complementarias, además de la protección de la ladera del río mediante obras de consolidación cercanas a un kilómetro de longitud, Piedecuesta continúa concentrando buena parte de su inversión en unas que otras obras pequeñas y proyectos aislados, financiados principalmente con recursos de la Nación, del Departamento a través Sistema General de Participaciones (SGP) o mediante el endeudamiento.
Pero la diferencia no está solamente en la construcción de infraestructura vial. También se refleja en la capacidad de proyectar los equipamientos urbanísticos que una ciudad necesita para su futuro.
Girón lleva adelante la construcción de una nueva y moderna Clínica Girón ESE, concebida para fortalecer su infraestructura pública de salud y responder a las necesidades de una población que ha crecido considerablemente. Piedecuesta, entretanto, enfrenta el reto de atender a sus habitantes con una infraestructura pública de salud cuyo hospital local tiene principalmente capacidad de baja complejidad.
Es cierto que Piedecuesta cuenta con instituciones privadas como la Clínica Piedecuesta y el Hospital Internacional de Colombia, este último con servicios especializados de gran importancia para la región. Pero la existencia del HIC no puede convertirse en la justificación para que el municipio deje de preguntarse por su propio equipamiento público de salud. Una ciudad que crece necesita hospitales, centros de salud, colegios, escenarios deportivos, espacio público y vías suficientes para atender las necesidades de sus ciudadanos.
El desarrollo urbano no consiste únicamente en conseguir recursos para construir un sencillo puente metálico como está ocurriendo en Piedecuesta. También significa anticiparse al crecimiento poblacional y planificar la ciudad que se necesitará dentro de diez o veinte años.
Por eso adquiere especial importancia saber qué está haciendo Piedecuesta con sus propios recursos. Según la información revisada desde el ejercicio ciudadano de veeduría, durante 2025 se recaudaron aproximadamente $34.000 millones adicionales de recursos de libre inversión provenientes de la actualización catastral multipropósito, recursos que fueron presupuestados para la presente vigencia. La ciudadanía tiene derecho a conocer dónde están, cómo se comprometieron, cuánto se ha ejecutado y qué proyectos concretos se han financiado con ellos.
La falta de transparencia y publicidad sobre la utilización de estos recursos genera la sensación de que hayan sido utilizados simplemente en la contratación de burocracia. La comunidad exige algo elemental en la administración pública: transparencia, trazabilidad y rendición de cuentas. Si hablamos de aproximadamente $34.000 millones, la administración debería poder explicar públicamente cuál fue su destinación y qué resultados concretos produjo.
Gestionar recursos de la Nación o del Departamento es parte de la responsabilidad de cualquier alcalde. Para las ciudades también es importante demostrar qué pueden hacer con los recursos que recaudan de sus propios ciudadanos. Una ciudad no se transforma simplemente esperando los dineros asignados a través del SGP; requiere también la búsqueda de cofinanciación para grandes proyectos con otras entidades. También se transforma planificando, invirtiendo y administrando bien los recursos propios.
Girón hoy muestra obras de infraestructura vial de gran escala y avanza en el fortalecimiento de su infraestructura pública de salud. Piedecuesta, desde hace varios años, ha dejado de proyectar una visión de ciudad y de plantear proyectos estratégicos para responder a su continuo crecimiento demográfico.
Mientras Girón continúa construyendo un proyecto de ciudad moderna, Piedecuesta tiene el desafío de formular políticas públicas y adoptar iniciativas administrativas que le permitan proyectarse hacia el futuro, superar la improvisación y dejar atrás el riesgo de convertirse simplemente en un “pueblito grande”, en lugar de consolidarse como la ciudad que su crecimiento y sus habitantes demandan.