Tras su condena, Rodolfo Hernández buscará la inocencia en los tribunales
El exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, ha sido condenado en el proceso penal Vitalogic por intereses indebidos en contratos. Aunque la pena aún se desconoce, podría incluir prisión y sanciones económicas.
El exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, ha sido condenado en el proceso penal Vitalogic por intereses indebidos en contratos. Aunque la pena aún se desconoce, podría incluir prisión y sanciones económicas.
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En los próximos días el equipo jurídico de Rodolfo Hernández elevará ante el Tribunal Superior de Santander un recurso de apelación para echar por tierra la condena que en la tarde de este jueves 14 de marzo profirió en contra del exmandatario bumangués un togado bumangués, quien acogió la hipótesis de la Fiscalía para sustentar la conducta punible de interés indebido en la celebración de contratos.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
El autor del sentido condenatorio del fallo fue el Juez Décimo Penal de conocimiento de Bucaramanga, quien luego de un litigio de 6 años constató las denuncias que se hicieron publicas contra el excandidato presidencial a la hora de iniciar los trámites contractuales para traer a la ciudad de Bucaramanga un proceso tecnológico que contribuyera a la transformación de residuos sólidos en energía, dentro de lo que se conoció como el proceso de Vitalogic.
Sin embargo, pese a que sí lo halló culpable del delito de interés indebido en la celebración del contratos, el Juez de conocimiento se abstuvo de emitir cualquier conceto para resolver la situación de su permanencia en un centro de reclusión en atención a dos circunstancias, la primera de ellas la avanzada edad de Hernández Suárez, quien está próximo a cumplir 79 años de edad, y la segunda, la compleja situación médica del exmandatario bumangués quien, atraviesa por una dura enfermedad relacionada con un cáncer gástrico, calificado por el propio Hernández Suárez como terminal durante la diligencia de este jueves, instante en el que se le quebró la voz para asegurar que era inocente de todos los señalamientos.
La próxima audiencia fue fijada por el juez para el próximo 13 de junio cuando se definirá la cuantía punitiva en contra de Hernández Suárez, diligencia en la que el juez también hará público si envía a prisión o no al exmandatario bumangués.
Mientras que llega la fecha, el equipo jurídico de Hernández Suárez trabajará en llevar el proceso hasta el superior jerárquico de los jueces penal de Bucaramanga para buscar allí la absolución de su cliente, razón por la cual cabe aclarar que hasta tanto la sentencia no sea confirmada o desvirtuada en el Tribunal Superior de Santander no está en firme la decisión que tomó este jueves el Juzgado Décimo Penal con funciones de conocimiento.
Así es el proceso
La tarea no será fácil teniendo en cuenta que el juez valoró todo un acervo probatorio entre los que se encuentra testimonios de subalternos de Rodolfo Hernández como el director de la Emab de su gobierno, José Manuel Barrera, y otros funcionarios de la Emab y de la administración local quienes detallaron cómo el exmandatario local impuso un nuevo modelo de autoridad en la Emab, prácticamente coartando la autonomía del ente descentralizado e imponiendo su visión de gobierno de manera directa en la entidad.
Además soportan la condena inicial de este jueves cientos de folios que contienen documentación sensible del proceso de contratación de un consultor externo, identificado como Jorge Alarcón, con quien Rodolfo Hernández habría pactado por debajo de la mesa conceptuar en favor de la empresa Vitalogic para que fuera esta la escogida en aquel entonces para adelantar una ambiciosa transformación de residuos sólidos en energía, que en un lapso de 30 años hubiera podido generarle réditos a la Alcaldía de Bucaramanga por más de 9 millones de dólares.
Todo esto se habría pactado, de acuerdo con lo que argumenta la Fiscalía, en una cita que ocurrió en el apartamento de Hernández Suárez, a la cual asistió José Manuel Barrera y Cesar Augusto Fontecha, asesor jurídico de la Emab, en la cual se decidieron los pormenores del contrato de consultoría 096, avaluado 344 millones de pesos, los cuales se destinarían al ingeniero químico, Jorge Hernán Alarcón, quien actuaría en el futuro en favor de Vitalogic.
Por esta razón, el ente acusador sostuvo en su alegato final de este jueves que Rodolfo Hernández actuó como determinador al sembrar la idea criminal en el gerente de la EMAB y en su subalterno, pues con la contratación del consultor se cumpliría con el trámite previo para construir la mentada planta para transformar residuos sólidos en energía.
“Lo recibí (al ingeniero químico, Jorge Hernán Alarcón) porque me parecía que con todas las retenciones y con todo ese trabajo que tenía que hacer el equipo, era muy poquita plata la que recibía por su trabajo y yo quería ahorrarle el hotel”, dijo el exalcalde para explicar la cercana relación entre Alarcón y su persona.
Otro de los sustentos probatorios del caso corrió por cuenta de Luis Andelfo Trujillo, representante de la empresa Vitalogic, quien aseguró en los estrados que tenía pruebas de que Rodolfo quería beneficiar a su hijo a través de la irregular contratación. Dentro de los documentos que presentó el testigo había uno en el que se evidenciaba que Hernández Oliveros se llevaría una comisión de 666.000 dólares tras la firma del contrato.
Sobre este punto, Rodolfo Hernández aseguró para defender a su hijo Luis Carlos había actuado “por ingenuidad y que había sido engañado”.
Además, el ente acusador logró sustentar que Rodolfo Hernández tuvo contacto directo con los representantes de la tecnología que se iba a implementar, a quienes entregó información privilegiada sobre los elementos que debían tener en cuenta para hacer viable la adjudicación del negocio jurídico, lo que les daba ventaja sobre sus eventuales competidores en el proceso de selección, razón por la cual para la fiscalía se encontró probado que el exalcalde adelantó acciones destinadas a coaccionar al director jurídico de la Empresa de Aseo de Bucaramanga (EMAB), a quien instó a omitir las reglas de contratación y el manual existente para lograr que se formalizara el negocio de basuras.