Suscribirse Iniciar sesión
Portada / Opinión/ La desaparición de los jueces
Opinión

La desaparición de los jueces

La IA está transformando la administración de justicia y el ejercicio jurídico, pero su avance exige formación especializada y límites frente al rol humano de jueces y abogados.

Únete a nuestro canal de WhatsApp Recibe lo más importante de El Frente al instante
Resumen con IA

La IA está transformando la administración de justicia y el ejercicio jurídico, pero su avance exige formación especializada y límites frente al rol humano de jueces y abogados.

Próximamente

Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.

Próximamente

El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.
Línea del tiempo · IA
····

··········

····

········

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.

Se celebró en la Ciudad de Cartagena de Indias el Segundo Congreso de Defensa Jurídica, organizado por la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado (ANDJE), transmitido vía streaming, todo un éxito. El Congreso tuvo por objeto la innovación jurídica para la dignidad humana, en otras palabras, el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en la Administración de Justicia y en la defensa judicial del Estado que, involucra tanto a apoderados judiciales, demandantes, demandados, comités de conciliación de las entidades públicas y por supuesto, los jueces encargados de impartir justicia.

El Congreso tuvo variedad de panelistas que, abordaron interesantes temáticas relacionadas con la IA, como el diseño de estrategias judiciales mediadas por IA, la analítica avanzada de datos litigiosos, transformación digital, litigiosidad digital, agentes de IA para la gestión jurídica, estrategias probatorias e IA. Las intervenciones de los expertos dejaron grandes enseñanzas, quizás la más importante, el rol de la IA en la administración de justicia y el quehacer del letrado.

La IA es una herramienta útil para los abogados en la estructuración y redacción de demandas judiciales, su contestación, formulación de excepciones, análisis y valoración de elementos de prueba, construcción de argumentos y contraargumentos, seguimiento jurisprudencial, planeación de estrategias judiciales, selección de despachos judiciales según probabilidad de éxito, escogencia de árbitros que por razones de ideología o precedentes judiciales pudiesen ser favorables a los intereses de la parte. En otras palabras, la IA más allá de su funcionalidad, puede ser también un instrumento de predictibilidad judicial. Amén, de servir para mejorar las labores administrativas rutinarias de bufetes de abogados.

En la Rama Judicial, la IA resulta importante para trámites de sustanciación, rechazo e inadmisión de demandas, redacción de autos y sentencias, valoración probatoria, fijación de edictos y estados, programación de audiencias, análisis de derecho comparado y de precedente judicial. Además de permitir el manejo eficiente de los despachos judiciales y la administración de procesos permitiendo la celeridad en las decisiones. Pareciera que, con la IA ganan todos: Funcionarios judiciales y sujetos procesales.

No obstante los anteriores beneficios, hay dos consideraciones urgentes: La primera, las Escuelas de Derecho encargadas de formar a los futuros abogados y la Escuela Judicial encargada de capacitar a los funcionarios de la Rama Judicial, deben reestructurar sus planes de estudios e incluir a la par del derecho civil, constitucional, laboral y penal, cursos sobre analítica de datos, minería de datos, estrategias digitales y aplicaciones de la IA al ejercicio profesional de la abogacía y asuntos relacionados. Más que derecho, el abogado tiene que saber emplear la IA.

La segunda consideración, es la preocupación que produce la penetración desmedida de la IA en el ejercicio de la judicatura. Sin duda alguna, la IA dejará de ser una simple herramienta, terminará por asesorar, conceptuar, litigar y sentenciar. Desplazará el conocimiento jurídico y las habilidades para el razonamiento deductivo y la observación meticulosa que caracterizaron a jueces de antaño. Antes de conocimiento jurídico, bastará con el simple manejo de dispositivos electrónicos mediados con IA que, en menores tiempo, costo y esfuerzo terminarán haciendo el trabajo que naturalmente correspondería a jueces y abogados.

La figura del jurista togado, experto, sabio y prudente desaparecerá. Cualquiera con conocimientos sobre IA será el mejor juez o litigante; la IA realizará el 100% de su trabajo. La administración de justicia mediada por IA será tan popular que, los ciudadanos acudirán a este sistema para resolver disputas, seguramente, con mayor eficiencia. La Inteligencia Humana será opacada por la IA, compensación con inmediatez, entre tanto, los humanos cada vez menos inteligentes. Aquí ha quedado anunciada la desaparición de los jueces tal y cómo los conocemos. Por más que lo intenten, la IA jamás podrá superar la imperfecta condición humana.