La Odisea de Nolan
La versión de Nolan sobre La Odisea destaca por su puesta en escena y reparto, pero genera polémica por alejarse del texto homérico y sumar una lectura woke.
La versión de Nolan sobre La Odisea destaca por su puesta en escena y reparto, pero genera polémica por alejarse del texto homérico y sumar una lectura woke.
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Por: León Ferreira
El laureado director británico Christopher Nolan (1970) es uno de los cineastas con mayor reconocimiento. En su portafolio cinematográfico tiene muchas películas exitosas de diferentes géneros; por estos días exhibe al público mundial su versión sobre el poema épico griego La Odisea, atribuido a Homero que, data del siglo VIII de la era precristiana. No se puede hablar de La Odisea sin previamente, haber leído La Ilíada, también atribuida a Homero. Ésta última tragedia, narra la guerra de la asociación aquea contra los troyanos, escenificada en Troya.
La guerra tuvo origen porque Helena, la mujer más bella de la antigüedad e hija de Zeus, hubo escogido a Menelao rey de Esparta como su esposo. Paris hijo del Rey Príamo de Troya, perdidamente enamorado de Helena, la raptó para llevarla a Troya. Allí su hermano Héctor, el príncipe heredero, decidió protegerlo. Asunto que, desencadenó la declaratoria de guerra por parte de la coalición griega, conformada por: Atenas, Esparta, Tebas, Ítaca, Micenas, Ftía, Creta, Salamina, Pilos, Argos, Lócrida, entre otras ciudades estado, contra Troya. Inicialmente Odiseo, rey de Ítaca, Ulises para la mitología romana, se negó a participar de la guerra; fingió locura al poner un caballo y un toro en una yunta de arado. Luego de una prueba en la que su hijo recién nacido, Telémaco, fue puesto en riesgo frente al arado, Odiseo decidió ir a la guerra.
La Odisea es en consecuencia, la historia del retorno del héroe Odiseo a su reino Ítaca; las vicisitudes que debió afrontar en su periplo y sobre cómo, su leal esposa, Penélope, lo esperó veinte años bajo el acecho de pretendientes que se acercaban no sólo por su belleza, también por su riqueza. Entre tanto, Ella dilataba la respuesta a sus cortejadores tejiendo un sudario que destejía en la noche.
La Odisea de Nolan desarrolla una puesta en escena magistral con aspectos destacables y entretenidos que acercan las nuevas generaciones poco lectoras a la tragedia clásica griega. La película vale la pena como entretenimiento y apuesta técnica, pese a sus casi tres horas de duración. Tiene un reparto estelar, destacan las actuaciones del colombiano John Leguizamo, quizás en su mejor desempeño, sumado a Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson y Mia Goth.
La crítica recae sobre el director por la versión woke hollywoodesca de La Odisea. Se aparta del texto original e introduce quizás en un ejercicio racial inclusivo, la presencia de personajes afrodescendientes, indios y asiáticos, empero, la versión homérica no permite concluir que Helena la hija de Zeús fuere una mujer de etnia negra. Adicionalmente, Nolan introduce el personaje de Sinon, interpretado por el actor transgénero Elliot Page, como el hermano de Antinoo, aquel no existe en la versión homérica. Sería creado por Virgilio en la La Eneida, siete siglos después.
La Odisea de Nolan provoca polémica por la libertad creativa en la adaptación. Si se tiene en cuenta que, el cine es el séptimo arte, resultaría válido y, no debería ser analizada como obra histórica, quedaría mejor como entretenimiento. La polémica también apunta al mensaje woke que deja la industria del cine. Positivo por incluir roles que no existieron en el texto original. Pero negativa por construir narrativas que deforman el mito. La Helena de Nolan no es propiamente la mujer más bella del Universo, ni Sinon el más varonil entre los itacenses y su Odiseo no dio la talla. Querido lector, si busca rigor clásico no pierda su tiempo yendo a ver La Odisea de Nolan. Si busca una buena puesta en escena, gran reparto y entretenerse mientras devora un vaso extragrande de crispeta, La Odisea de Nolan es gran opción. El cine como material de consumo masivo suele tener fines ideológicos, Nolan hizo bien la tarea. El debate está abierto.