La trampa invisible
El artículo critica el derroche estatal, el asistencialismo y el endeudamiento, y pide priorizar inversión productiva, infraestructura y vivienda.
El artículo critica el derroche estatal, el asistencialismo y el endeudamiento, y pide priorizar inversión productiva, infraestructura y vivienda.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Por: Mario Solano Calderon
El país se enfrenta a una de las trampas que pocos ven: la fiesta irresponsable del derroche. El gobierno saliente deja un país con la inversión productiva frenada, paralizada las obras de infraestructura, desplomada la construcción de vivienda y acabo la salud.
Los recursos de inversión los transformaron en asistencialismo a bandidos en gran parte, bajo el paraguas de la denominada «paz total», sin contraprestación alguna, regalaron la plata sin generar capacidades de riqueza a futuro y para sostener ese ritmo de gasto, el gobierno se endeudó a tasas de interés altísimo, de un país insostenible; las economías ilícitas movilizaron la economía callejera.
Se disparó la contratación por prestación de servicios en el Estado, que no producen valor real, con el único fin de mostrar una reducción artificial de las cifras de desempleo, esto no elimina la pobreza; si la pobreza se solucionara simplemente decretando salarios más altos o imprimiendo billetes, la pobreza no existiría en el mundo.
Pero muchos celebraron la falsa ilusión de tener más plata en el bolsillo, sin ver tasas de interés que ya rondan el 18%, y una inflación que amenaza con cerrar el año sobre el 8%, el alto costo de vida grita y quitándole más plata de lo que se dio, cuando va al supermercado, el pagar los servicios, a adquirir vivienda, salir de casa, el dinero alcanza menos, la carestía real le vacía los bolsillos.
Al presidente entrante, con una visión responsable, le corresponderá hacer el trabajo antipático pero necesario: Ajustar el cinturón, Reduciendo el gasto de funcionamiento. Eliminar contratos de prestación de servicios innecesarios. Frenar el asistencialismo estéril, destinar recursos a obras públicas, infraestructura y vivienda, que son las verdaderas fuentes de empleo digno a largo plazo.
En ese momento, muchas personas sentirán de inmediato el impacto en su flujo de caja diario. El peligro político radica en una lógica superficial, el ciudadano promedio podría llegar a la conclusión de que «estaba mejor con el gobierno de izquierda irresponsable que le llenaba el bolsillo de manera ficticia, que con el gobierno responsable que vino a ordenar la casa».
Romper este círculo vicioso requiere de una pedagogía política sin precedentes que le explique al país que la riqueza se trabaja y se construye, no se decreta ni se regala a costa del futuro de la nación.