Malestar en la zurda por permanencia de Petro y la Alcocer en la lista OFAC
Gustavo Bolívar cuestionó que EE. UU. mantenga a Gustavo Petro, Verónica Alcocer y Nicolás Petro en la lista OFAC, pese a retirar a otros colombianos.
Gustavo Bolívar cuestionó que EE. UU. mantenga a Gustavo Petro, Verónica Alcocer y Nicolás Petro en la lista OFAC, pese a retirar a otros colombianos.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
La decisión de Estados Unidos de retirar a varios colombianos de la lista de la OFAC, pero mantener al expresidente Gustavo Petro, a Verónica Alcocer y a Nicolás Petro, abrió un nuevo frente de controversia en el petrismo. Gustavo Bolívar cuestionó la medida y sugirió que Washington podría tener información que todavía no es de conocimiento público.
La decisión de Estados Unidos de mantener al expresidente Gustavo Petro y a integrantes de su entorno familiar en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida popularmente como lista Clinton, cayó mal entre sectores de la izquierda colombiana, que consideran contradictorio que el exmandatario continúe bajo esa medida mientras otros colombianos fueron retirados del registro.
El malestar no se limita a las consecuencias políticas y reputacionales que implica la permanencia en esa lista. También pone nuevamente sobre la mesa la tensión entre Washington y el anterior Gobierno colombiano, así como las dudas sobre los fundamentos de una decisión que el petrismo considera injusta.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, quien durante una entrevista con SEMANA defendió la gestión de Petro frente al narcotráfico y cuestionó que el exmandatario continúe incluido en el listado estadounidense.
“Yo no sé con base en qué hayan tomado esa medida. Puede que ellos sepan cosas que nosotros no”, afirmó Bolívar, al reconocer que desconoce las razones específicas que llevaron a las autoridades estadounidenses a mantener la decisión.
El dirigente dejó abierta la posibilidad de que Washington disponga de información reservada o de actuaciones judiciales que no se hayan hecho públicas. Sin embargo, advirtió que, con los elementos que conoce, la permanencia de Petro en la lista resulta difícil de justificar. “Me parece raro que saquen de la lista a una cantidad de narcos, pero dejen a Petro, que los combatió”, sostuvo.
La defensa del petrismo: las
incautaciones y las extradiciones
Para respaldar su posición, Bolívar recurrió a los resultados que atribuye a la política antinarcóticos del Gobierno Petro. Según manifestó, durante esa administración se incautaron más de 3.300 toneladas de cocaína y se realizaron más de 900 extradiciones hacia Estados Unidos.
A partir de esas cifras, el excongresista rechazó la idea de que el expresidente hubiera actuado en favor de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. En su interpretación, si la decisión estadounidense se produjo por señalamientos políticos que presentaron a Petro como aliado de los narcotraficantes, se estaría cometiendo una injusticia.
“Si está en la lista OFAC porque se creyeron el cuento de los congresistas que fueron allá a decir que era aliado de los narcos, ahí hay una injusticia”, manifestó.
No obstante, Bolívar introdujo una salvedad: si existen elementos adicionales que no conoce, no cuenta con información suficiente para pronunciarse sobre ellos. Su declaración refleja así una de las principales dificultades del debate: mientras el petrismo cuestiona la medida y reivindica los resultados de la lucha contra las drogas, las razones concretas para mantener al expresidente en el listado deben establecerse a partir de la información oficial disponible.
Petro también arremetió contra Estados Unidos
El propio Gustavo Petro reaccionó a la decisión mediante su cuenta en la red social X, donde expresó su descontento y lanzó críticas contra Estados Unidos. La permanencia del exmandatario, junto con la de Verónica Alcocer y Nicolás Petro, mantiene el asunto en el terreno político y familiar, pero también lo convierte en un episodio sensible para las relaciones entre Colombia y Washington.
Para los sectores cercanos al expresidente, la medida constituye un golpe a su imagen y alimenta las controversias sobre su administración. Para sus críticos, en cambio, la decisión estadounidense plantea interrogantes que el entorno de Petro tendrá que enfrentar sin que las explicaciones políticas sustituyan la necesidad de conocer los fundamentos oficiales.
Es importante precisar que la inclusión en la OFAC no equivale, por sí sola, a una condena penal. La lista reúne personas y entidades sujetas a programas de sanciones económicas estadounidenses, cuyas consecuencias dependen del fundamento jurídico aplicable. Por eso, establecer las razones específicas de cada inclusión exige consultar las designaciones y comunicaciones oficiales correspondientes.
Una decisión que incomoda a la izquierda
La permanencia de Petro en la lista de la OFAC representa un nuevo motivo de tensión para el sector político que acompañó su Gobierno. La inconformidad de Bolívar evidencia que el petrismo busca contrarrestar el impacto de la decisión reivindicando las incautaciones de cocaína, las extradiciones y la política antinarcóticos de la anterior administración.
Sin embargo, el debate no se resuelve únicamente con cifras de resultados operativos ni con cuestionamientos a las motivaciones políticas de Washington. La discusión de fondo sigue siendo cuáles son los fundamentos de la medida, qué información ha divulgado oficialmente Estados Unidos y qué mecanismos existen para solicitar una revisión o exclusión del listado.
Por ahora, la reacción de Bolívar resume el sentimiento de una parte de la izquierda: considera paradójico que Petro continúe incluido mientras otros colombianos salen de la lista. Pero su reconocimiento de que podría existir información que desconoce también deja abierta la pregunta que el Gobierno estadounidense tendría que responder para despejar las dudas que rodean el caso.