Nueve muertos y 40 heridos deja ataque contra iglesia en Jordania
Un ataque armado contra una iglesia greco-ortodoxa en Jordania dejó al menos nueve muertos y 40 heridos. Las autoridades lo investigan como atentado terrorista.
Un ataque armado contra una iglesia greco-ortodoxa en Jordania dejó al menos nueve muertos y 40 heridos. Las autoridades lo investigan como atentado terrorista.
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Al menos nueve personas murieron y otras 40 resultaron heridas tras un ataque armado contra una iglesia greco-ortodoxa en la provincia de Karak, en el sur de Jordania. El tiroteo ocurrió el viernes 23 de octubre, cuando decenas de personas se encontraban reunidas para despedir a un integrante de la comunidad cristiana en la localidad de Hmoud.
Las autoridades jordanas calificaron el hecho como un ataque terrorista dirigido contra cristianos. Hasta el último reporte divulgado, los responsables no habían sido identificados ni capturados, mientras los organismos de seguridad adelantaban las investigaciones para establecer las circunstancias y los móviles del atentado.
El rey Abdalá II condenó el ataque y aseguró que el Estado responderá con firmeza contra quienes atenten contra la seguridad del país. “La sangre de los jordanos es valiosa, y golpearemos con mano de hierro a quienes atenten contra este país”, manifestó el monarca en la red social X.
Por su parte, el primer ministro Jafar Hassan anunció que las instituciones estatales trabajan para llevar a los responsables ante la justicia. También advirtió sobre los riesgos de la ideología extremista y rechazó cualquier intento de promover divisiones religiosas dentro de la sociedad jordana.
Testigos relatan momentos de terror
De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales y CNN, varios hombres armados dispararon durante varios minutos contra las personas que se encontraban en el exterior y los alrededores del templo. Una de las versiones señala que uno de los atacantes portaba un fusil AK-47.
Imágenes de cámaras de seguridad difundidas en redes sociales mostraron a tres hombres armados disparando en la calle antes de dirigirse hacia la iglesia. Según los relatos, dos de ellos habrían descendido de un vehículo antes de abrir fuego.
Una mujer que sobrevivió al ataque relató que los agresores gritaban “Allahu Akbar”, expresión árabe que significa “Dios es grande”, mientras disparaban hacia el patio de la iglesia, donde se concentraba buena parte de los asistentes.
La testigo contó que tuvo que refugiarse detrás del altar junto a otras personas para protegerse de los disparos. “Fue una masacre… No imaginé que saldría con vida”, afirmó al describir los momentos de angustia que vivió durante el atentado.
El testigo Tamer Halasa aseguró a la televisión estatal Al-Mamlaka que había más de 150 personas dentro y fuera del templo cuando se produjo el ataque. La cifra de víctimas fue revisada en varias ocasiones a medida que las autoridades recibían nuevos reportes. El ministro de Salud, Ibrahim al-Budour, informó que dos de los heridos permanecían en estado crítico.
Tres días de luto y condena internacional
El Gobierno jordano declaró tres días de luto nacional. Durante ese periodo, las banderas ondearán a media asta en los edificios gubernamentales y públicos.
El atentado generó condenas de distintas autoridades y organizaciones religiosas de Oriente Medio y otros países. La Embajada de Estados Unidos en Jordania expresó sus condolencias a las víctimas y sobrevivientes, y advirtió sobre una mayor presencia policial en zonas como centros comerciales y sedes diplomáticas en Amán.
El Patriarcado Latino de Jerusalén también lamentó lo ocurrido y señaló que la cohesión nacional es fundamental para enfrentar el terrorismo y evitar divisiones sociales. El gran imán de la institución islámica Al-Azhar, Ahmed Al-Tayeb, condenó el crimen y sostuvo que contradice los principios de las religiones abrahámicas. El Gobierno iraquí se sumó a los mensajes de rechazo.
Los ataques sectarios son poco frecuentes en Jordania, donde los cristianos representan aproximadamente el 2 % de la población, según el reporte de CNN. La agresión ha causado conmoción en el país y reavivado las preocupaciones sobre la amenaza del extremismo religioso y la protección de las comunidades minoritarias.