Paloma 'jíbara' fue capturada en la cárcel de Palogordo
Una paloma fue interceptada en la cárcel de Palogordo cuando transportaba cables, memorias USB y cargadores atados a su cuerpo.
Una paloma fue interceptada en la cárcel de Palogordo cuando transportaba cables, memorias USB y cargadores atados a su cuerpo.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
Una paloma fue interceptada por guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) cuando, al parecer, era utilizada para transportar elementos prohibidos hacia la cárcel de máxima seguridad de Palogordo, ubicada en Girón, Santander.
El hecho quedó registrado en video. El ave llevaba atada a su cuerpo una pequeña bolsa blanca que contenía cables, memorias USB y cargadores para teléfonos celulares, objetos cuyo ingreso está restringido en los establecimientos penitenciarios.
Según explicó uno de los funcionarios en las imágenes, la paloma habría sido domesticada para realizar estos recorridos y dirigirse hacia un patio específico del centro carcelario. Sin embargo, los guardianes lograron detectarla antes de que pudiera llegar al destino.
El funcionario también señaló que el peso de los elementos transportados impedía que el animal alcanzara una gran altura durante el vuelo, situación que habría facilitado su detección por parte del personal de vigilancia.
Nuevas modalidades para ingresar elementos
De acuerdo con los guardianes, el uso de animales para transportar elementos prohibidos no sería una modalidad nueva. En otros casos se habrían utilizado animales para llevar sustancias psicoactivas y diferentes objetos al interior de los centros penitenciarios.
La situación también expone las dificultades que enfrenta el Inpec para controlar los perímetros de las cárceles. Entre las modalidades identificadas se encuentran los llamados “beisboleros”, que consisten en lanzar paquetes desde el exterior hacia los patios, además del uso de drones para transportar drogas, celulares y tarjetas SIM.
Funcionarios consultados señalaron que el Inpec requiere mayor capacidad tecnológica y operativa para enfrentar estas prácticas. Entre las necesidades planteadas están sistemas antidrones, cámaras térmicas, sensores de movimiento, vigilancia inteligente de perímetros y equipos para detectar elementos prohibidos.
También reclaman la modernización de los centros de monitoreo, el fortalecimiento de la inteligencia penitenciaria, mejoras en la infraestructura perimetral y un aumento del personal de custodia y vigilancia.
Según los funcionarios, estas limitaciones representan un desafío permanente para la seguridad penitenciaria y pueden facilitar fenómenos como la extorsión desde las cárceles, además de hechos de corrupción y amenazas.