Revelan hábitos alimenticios de la princesa Diana
Diana prefería una dieta sencilla y saludable, basada en platos ligeros, frutas, verduras y opciones vegetarianas.
Diana prefería una dieta sencilla y saludable, basada en platos ligeros, frutas, verduras y opciones vegetarianas.
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Nuevos testimonios de personas que trabajaron de cerca con la princesa Diana han permitido conocer detalles inéditos sobre su alimentación y su rutina cotidiana durante los años que integró la familia real británica. Las revelaciones provienen de Paul Burrell, quien fue su mayordomo entre 1987 y 1997, y de Darren McGrady, chef personal de la princesa durante parte de la década de los noventa.
Según relató Burrell en su libro A Royal Duty, Diana mantenía una dieta sencilla y equilibrada, especialmente durante las noches. Entre sus cenas favoritas se encontraban la trucha a la parrilla, platos de pasta y papas horneadas acompañadas con una pequeña porción de caviar y vinagreta.
El exmayordomo recordó que muchas de estas comidas transcurrían en un ambiente de tranquilidad y privacidad dentro de su residencia. “A menudo era una comida solitaria, servida en un carrito de madera con ruedas que yo empujaba hasta el salón, frente al sofá donde la princesa se sentaba con su bata blanca”, relató.
Burrell aseguró que las tardes y noches eran momentos especialmente tranquilos para Diana, sobre todo cuando sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry, permanecían en el internado. Una vez finalizaban sus labores el chef y otros miembros del servicio, la princesa quedaba acompañada únicamente por un reducido grupo de empleados domésticos.
“Las tardes eran los momentos más solitarios y apacibles para la princesa. Cuando le llevaba la cena entendía que prefería no estar sola. Muchas veces me pedía que me quedara conversando con ella”, recordó.
Entre las preferencias personales de Diana también destacaba su gusto por el té de jengibre, una bebida que acostumbraba consumir al regresar de compromisos oficiales o actividades públicas.
Por su parte, el chef Darren McGrady reveló detalles sobre las comidas que preparaba regularmente para la princesa. Uno de sus desayunos favoritos era una versión especial de las conocidas overnight oats, elaborada con avena remojada durante la noche en jugo de naranja recién exprimido en lugar de leche.
A la mañana siguiente, la preparación se complementaba con yogur, miel y jugo de limón. Diana solía añadir ingredientes como manzana, arándanos y nueces, convirtiendo este desayuno en una opción nutritiva y balanceada.
McGrady también destacó que la princesa tenía una marcada preferencia por los platos vegetarianos. Entre sus favoritos figuraban las sopas de chirivía y manzana, crema de calabaza, pimientos rellenos y ensaladas acompañadas con frutos secos y arándanos deshidratados.
De acuerdo con el chef, gran parte de su alimentación estaba basada en frutas, verduras y preparaciones ligeras, una tendencia que hoy se identificaría como una dieta predominantemente basada en plantas. Estas elecciones reflejaban el interés de Diana por mantener hábitos saludables, equilibrando el cuidado de su imagen con una alimentación sencilla y nutritiva.