Se abre la puerta de la JEP para el exgobernador Hugo Águilar tras aceptar su relación con grupos paramilitares
Resumen
La JEP evalúa si Hugo Aguilar cumplió los requisitos de verdad para ser aceptado como compareciente, tras ampliar sus declaraciones sobre vínculos políticos con paramilitares.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
La diligencia, denominada Audiencia Única y Definitiva de Aporte a la Verdad, fue convocada para la mañana de este viernes por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas con el propósito de establecer si Aguilar Naranjo cumplió con los requisitos exigidos por la justicia transicional para acceder a los beneficios jurídicos contemplados en el sistema de paz. La comparecencia estuvo dirigida por el magistrado Carlos Alberto Suárez López.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
La decisión que adopte la JEP será determinante para el futuro judicial del exgobernador santandereano, quien busca ser admitido en esta jurisdicción especial tras haber sido cuestionado por sus relaciones con las Autodefensas Unidas de Colombia y por el papel que dichas estructuras habrían desempeñado en la política regional.
La audiencia se realizó por orden de la Sección de Apelación de la JEP, luego de que en una primera decisión la solicitud de sometimiento de Aguilar Naranjo fuera rechazada por insuficiencia en sus aportes de verdad. En esa ocasión, los magistrados consideraron que la información entregada no era suficiente para esclarecer de manera plena su eventual participación o conocimiento de hechos relacionados con el conflicto armado.
No obstante, la alta corporación le concedió una última oportunidad para ampliar, precisar y profundizar sus declaraciones, con el fin de determinar si su contribución resulta efectiva, exhaustiva y relevante para el esclarecimiento de graves violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario.
Durante las jornadas, Hugo Aguilar abordó aspectos sensibles de la historia política de Santander. Según informó la JEP, el exgobernador habló sobre sus relaciones políticas con estructuras paramilitares, el respaldo que el Bloque Central Bolívar habría brindado a diferentes candidaturas en Santander y encuentros sostenidos con reconocidos jefes de las autodefensas como Diego Fernando Murillo Bejarano, Camilo Morantes y Iván Roberto Duque Gaviria.
La audiencia contó además con la participación de la magistrada Catalina Díaz Gómez, relatora del Subcaso Magdalena Medio del Caso 08, que investiga la relación entre agentes del Estado, terceros civiles y grupos paramilitares en el marco del conflicto armado.
Según la JEP, el testimonio del exgobernador podría convertirse en una pieza de alto valor para reconstruir la forma en que las estructuras armadas ilegales incidieron en campañas electorales, decisiones institucionales y redes de poder en una de las regiones más golpeadas por la violencia.
El Magdalena Medio y buena parte del territorio santandereano fueron escenarios de una intensa disputa armada durante las décadas de 1990 y 2000, período en el que las autodefensas consolidaron influencia sobre sectores políticos y económicos. Por ello, cualquier información que permita esclarecer esas alianzas es considerada de especial interés para las víctimas y para la verdad histórica del país.
Expectativa en Santander
La situación de Hugo Aguilar Naranjo genera especial atención en Santander, no solo por su trayectoria como exgobernador y exoficial de la Policía Nacional, sino porque su nombre ha estado ligado a uno de los capítulos más complejos de la llamada parapolítica en Colombia.
La Sala de Definición de Situaciones Jurídicas analizará ahora si las declaraciones entregadas cumplen con los estándares de verdad exigidos por la justicia transicional. Si considera que los aportes fueron suficientes y útiles, Aguilar podrá ser aceptado como compareciente ante la JEP y acceder a beneficios jurídicos condicionados al cumplimiento de sus obligaciones con las víctimas.
En caso contrario, la Jurisdicción podría negar de manera definitiva su sometimiento, lo que implicaría que el exgobernador no sería cobijado por los mecanismos especiales de la justicia creada tras el Acuerdo de Paz y debería continuar enfrentando sus procesos en la jurisdicción ordinaria.
La decisión, que se conocerá en las próximas semanas, será observada con especial interés por sectores políticos, organizaciones de derechos humanos y víctimas del conflicto, que esperan que la verdad sobre la influencia del paramilitarismo en Santander deje de ser un rompecabezas de piezas dispersas y comience, por fin, a mostrar su imagen completa.