¿Será que lo friegan? En la mira exalcalde santandereano por utilizar su cargo en favor de un candidato político
La Procuraduría formuló cargos al exalcalde de Guaca por presuntamente usar un polideportivo público en un acto proselitista durante las elecciones de 2023.
La Procuraduría formuló cargos al exalcalde de Guaca por presuntamente usar un polideportivo público en un acto proselitista durante las elecciones de 2023.
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La Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos contra Ramiro Alonso Reatiga Alvarado, quien fue alcalde de Guaca, Santander, entre 2020 y 2023, por presuntamente haber utilizado un escenario deportivo de propiedad pública para una actividad proselitista durante las elecciones territoriales de 2023.
La investigación, adelantada por la Procuraduría Provincial de Bucaramanga, pretende establecer si Reatiga Alvarado, cuando todavía ejercía como mandatario municipal, dispuso del polideportivo de Guaca para realizar el cierre de campaña de una candidata a la Alcaldía. El Ministerio Público busca determinar si con esa actuación el entonces alcalde se habría extralimitado en sus funciones y habría puesto un bien público al servicio de una actividad electoral.
El caso adquiere especial relevancia porque la legislación colombiana establece restricciones expresas para impedir que los bienes y recursos de las administraciones públicas sean utilizados para favorecer campañas electorales.
El artículo 38 de la Ley 996 de 2005 señala que los alcaldes y otros funcionarios territoriales no pueden autorizar la utilización de inmuebles o bienes muebles de carácter público para actividades proselitistas ni para facilitar actividades relacionadas con candidatos a cargos de elección popular. La misma norma establece que la infracción de las prohibiciones allí contempladas constituye falta gravísima.
La finalidad de estas restricciones es preservar la imparcialidad de la administración pública durante las contiendas electorales y evitar que la infraestructura, los recursos o la autoridad del Estado sean convertidos en instrumentos de ventaja política. La propia jurisprudencia disciplinaria ha señalado que las prohibiciones buscan impedir que los funcionarios utilicen su investidura, mando o autoridad para influir en el proceso electoral.
En el caso de Guaca, la Procuraduría calificó provisionalmente la conducta investigada como una falta grave cometida a título de culpa gravísima. Esto significa que el pliego de cargos no constituye todavía una sanción ni establece responsabilidad definitiva contra el exmandatario. El proceso deberá avanzar hacia las etapas correspondientes para que el investigado pueda ejercer su derecho de defensa y presentar sus explicaciones y pruebas.
El expediente además se suma a otro proceso disciplinario que ya había involucrado a Reatiga Alvarado durante su administración. En agosto de 2024, la Procuraduría informó que también le había formulado pliego de cargos por presuntas irregularidades en un proceso contractual identificado como el 031 de 2023.
Le tienen su guardado
En esa investigación se examinó si durante la etapa precontractual se habrían incluido exigencias no previstas en la normativa que pudieron limitar la participación de oferentes y favorecer a un único proponente. En ese caso, el Ministerio Público calificó provisionalmente la conducta como falta gravísima a título de culpa grave.
La trayectoria administrativa de Reatiga Alvarado como alcalde está registrada oficialmente entre el primero de enero de 2020 y el 31 de diciembre de 2023. Antes de llegar a la Alcaldía de Guaca ya había ocupado cargos en administraciones municipales de Guaca y Enciso.
Además, los antecedentes de control sobre su administración incluyen actuaciones de la Contraloría General de Santander. En diciembre de 2024, el organismo de control decidió no fenecer la cuenta correspondiente a la vigencia fiscal 2023 del municipio de Guaca, señalando que el responsable de esa vigencia fiscal había sido precisamente Reatiga Alvarado. La decisión registró una opinión con abstención sobre los estados financieros y una opinión limpia sobre la gestión presupuestal.