¡Sin respeto… no hay nada…!
El texto defiende que el respeto debe existir siempre, especialmente hacia la Presidencia de la República, sin importar la ideología o la oposición política.
El texto defiende que el respeto debe existir siempre, especialmente hacia la Presidencia de la República, sin importar la ideología o la oposición política.
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Estas son mis opiniones sobre una palabra que considero básica en la vida, el respeto, no es una Columna política.
Y las doy por lo que vi en estos 4 años del Gobierno del Presidente de la Republica todavía en ejercicio, Gustavo Petro y ahí, pienso que radicó todo, la oposición en Colombia, los políticos nunca reconocieron y nunca llamaron por su cargo a Gustavo Petro, el fue elegido Presidente de la Republica y es la primera institución política del país, sin embargo, los políticos opositores, nunca lo llamaron así, lo llamaban, “el marihuanero, el gay, el guerrillero”, eso me parece muy negativo y lo curioso es que esas mismas personas eran las que “ invitaban a respetar las Instituciones”, curioso, porque nunca respetaron la primera de ellas, la del cargo de Presidente de la Republica.
Y lo más lastimoso fue que esa misma forma grosera, violenta e irrespetuosa, la usaron los Medios de Comunicación opositores al Gobierno, siempre oí y vi que le decían Petro, nunca lo nombraron por su cargo, presidente de la Republica.
Con el triunfo del doctor De La Espriella, espero que se respete esa Institución, que los Medios de Comunicación lo llamen como es, presidente de la República, es el más alto cargo político del país y queramos o no, lo será por 4 años y debemos respetarlo.
En el caso de Petro, sus opositores decían, para mi estúpidamente, que “el respeto se gana”, cuando alguien no acepta a otro, cuando se cree superior a él, cuando lo ve mal económicamente, nunca lo respetará, porque siempre querrá ejercer su poder, su dominio y muchas veces su odio, eso lo veo a diario, sobre todo en el campo que manejo, el Penitenciario y Carcelario.
El respeto debe existir, debe existir entre padres e hijos, entre empleadores y empleados, entre familias y en el campo Penitenciario y Carcelario, entre funcionarios e intern@s, pero el respeto debe ser reciproco y para mí es claro que, si alguien no me respeta, tampoco merece mi respeto, así lo aplico en mi vida y sobre todo actualmente, no acepto el más mínimo grado de irrespeto en mi vida.
Cuando estuve más enfermo, porque desafortunadamente todavía lo estoy, recibí ayuda de muchas personas, pedir ayuda no es muestra de debilidad, al contrario, es muestra de valentía, de valor, para reconocer que hay momentos en que no se puede, viví momentos aciagos donde no tenía nada de trabajo y por ende nada de ingresos, recibí, repito, ayuda de muchas personas, pero esas ayudas dadas no les da el poder de venir a irrespetarme recordándome mi situación, porque además ese irrespeto es señal de humillación y una de las cosas que pregono en mi vida laboral es precisamente, la vida digna, específicamente en mi campo, la prisión digna y humana.
Una de las cosas que me da alegría del triunfo del señor De La Espriella es que después del 8 de agosto podré sentarme a ver los noticieros esperando ver y oír el respeto hacia el presidente de la República, respeto que nunca hubo por parte de los presentadores de noticias, empleados de los medios, quienes, como siguiendo un libreto solo hablaban de lo malo de Petro y lo irrespetaron, espero realmente que eso cambie, porque, sin respeto…no hay nada. Voy con toda. Amén.