Terroristas dispuestos a incendiar a Colombia
El texto denuncia nuevas amenazas violentas en Tolima y critica la “paz total”, defendiendo el orden, la propiedad y una respuesta firme del Estado.
El texto denuncia nuevas amenazas violentas en Tolima y critica la “paz total”, defendiendo el orden, la propiedad y una respuesta firme del Estado.
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Mientras el señor Presidente de la República, Abelardo de la Espriella Otero y varios de sus ministros recorren la zona central y el occidente del país, para aliviar la situación provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, persisten las amenazas con bombas incendiarias en el departamento del Tolima, donde han convertido las zonas campesinas en escenarios de nuevos conflictos armados, que no tienen justificación y que, – por lo tanto – debería existir la pena capital en la Constitución Nacional de Colombia, como lo han hecho en otros países democráticos del planeta tierra.
Hablar de nuevos procesos de paz en el territorio nacional, donde se gastaron en el gobierno del expresidente Gustavo Petro Urrego miles de millones de pesos, es una utopía. La gobernación del Tolima puso a consideración del nuevo gobierno una propuesta legal para reducir los avalúos catastrales, que están acabando con el derecho a la propiedad en Colombia. Hay que averiguar quienes fueron los funcionarios del pasado gobierno que colocaron contra la pared a todas las familias que quisieron tener vivienda propia.
Del tránsito de un régimen comunista, anacrónico y perverso, a un sistema político donde prevalezca el orden y la justicia, es asunto que la nueva administración del abogado Abelardo de la Espriella Otero deberá emprender con el apoyo de una coalición de fuerzas parlamentarias que recompongan el derecho a la propiedad, que está seriamente amenazado. Los terroristas que quieren incendiar a Colombia, deben ser enfrentados con las armas de la república, que han sido el brazo armado del ordenamiento jurídico.
Alabamos el esfuerzo de los gremios económicos, que han sido perseguidos por la pasada administración, para que el derecho a la propiedad vuelva a ser uno de los pilares del desarrollo económico y social. Estamos estrenando el nuevo mandatario de todos los colombianos, que ha demostrado su espíritu de luchando y su solidaridad con miles de familias que sufrieron las consecuencias del terremoto ocurrido en Colombia dos días después de instalarse el nuevo gobierno nacional.
Los aportes generosos de los empresarios de Colombia para ayudar a las familias que perdieron sus viviendas y sus actividades comerciales, demuestran que estamos a tiempo, para recomponer a Colombia y enfrentar a grupos de bandidos que están arriando las banderas de la democracia. La propuesta de la paz total fue un embeleco para cambiarle la voluntad al pueblo colombiano que ha sufrido las consecuencias de los cuatro años de mal gobierno, que acabó con las finanzas de la nación, a consecuencia de la inmensa corrupción que convirtió a Colombia en uno de los países mas peligrosos del mundo.