La samaria recibe el primer buque del mundo movido con amoníaco verde
Resumen
Santa Marta recibió el Green Pioneer, primer buque oceánico propulsado por amoníaco verde, una tecnología que impulsa la descarbonización del transporte marítimo.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
En un hecho histórico para la navegación global y la lucha contra el cambio climático, llegó en las últimas horas a la ciudad de Santa Marta el Green Pioneer, el primer buque oceánico del mundo propulsado por amoníaco verde.
El barco, de 75 metros de largo y bandera de Singapur, coincidió con la 'Primera Conferencia Mundial más allá de los Combustibles Fósiles', que se desarrolla en Santa Marta, consolidando a Colombia como el epicentro de las soluciones reales para la descarbonización del transporte marítimo.
Construido por la empresa australiana 'Fortescue', el Green Pioneer representa una novedad de ingeniería que culminó su conversión tecnológica en 2024. A diferencia de los barcos convencionales, este buque utiliza amoníaco verde, un combustible que no contiene moléculas de carbono y que, al ser combustionado, no emite dióxido de carbono a la atmósfera.
Andrew Hoare, director de servicios del buque, enfatizó en la relevancia de que esta tecnología toque suelo colombiano: “No es una presentación de PowerPoint; es real y está aquí en Santa Marta. Este barco muestra que esta región no solo debe estar sujeta a regulaciones, sino que puede ser protagonista y conductora de su propia transición energética".
El buque opera mediante un sistema complejo donde el amoníaco verde, producido a partir de hidrógeno obtenido con energías renovables (eólica y solar), se almacena en estado líquido presurizado. Antes de llegar a los motores, el combustible es gasificado y acondicionado en salas de alta seguridad.
Matt McGellan, ingeniero diseñador y constructor del buque, explicó el desafío técnico: “Tuvimos que construir los equipos nosotros mismos porque, en el momento de la creación del barco, no existían comercialmente. Convertimos motores diésel para que operen con amoníaco, demostrando que podemos descarbonizar la carga global desde hoy mismo".
Santa Marta: puerto estratégico para el futuro verde
La elección de Santa Marta no es casual. La ciudad se ha mostrado progresista al abrir sus puertas a esta tecnología, permitiendo que expertos locales conozcan de cerca los protocolos de seguridad y la infraestructura necesaria para gestionar combustibles de nueva generación. Según Andrew Hoare, el amoníaco será el principal combustible marino en los próximos 10 a 15 años.
“Santa Marta ya está entendiendo las implicaciones de gestionar un barco con amoníaco. Esto pone a sus puertos en una pista rápida para recibir las flotas del futuro", señaló el directivo.
La presencia del Green Pioneer desmiente la narrativa de que la navegación sin carbono es una meta lejana para 2035 o 2040. El grupo de expertos australianos decidió acelerar los tiempos para demostrar que es posible tener cargamentos de emisión cero en la actualidad.
De hecho, a bordo se exhibe un modelo del Newcastle Max Bulker, la próxima generación de barcos de carga comercial a gran escala, que comenzará a operar en octubre de 2026 bajo esta misma tecnología limpia.
Colombia y el 'nuevo poder' más allá del petróleo
La presencia de este buque coincide con la política del Gobierno nacional que reivindica un “nuevo poder" basado en la unión de países decididos a dejar atrás el petróleo.
Según datos que maneja el Gobierno, el transporte marítimo representa entre el 3% y 4% de las emisiones globales de CO2, cifra que podría escalar al 10% para 2040 si no se toman medidas drásticas.
Para los tripulantes, el Green Pioneer es la prueba de que el camino hacia las cero emisiones en 2050 ya ha comenzado en aguas colombianas.
Rumbo a la descarbonización total
El buque permanecerá en Santa Marta hasta el 30 de abril, permitiendo que la comunidad científica y portuaria del país interactúe con esta tecnología de punta antes de que continúe su travesía hacia Belice.
Con esta visita, el Gobierno del Cambio ratifica que la transición energética no es solo un discurso ambiental, sino una oportunidad de desarrollo tecnológico e infraestructura que posiciona a Colombia en la vanguardia de la economía verde del siglo XXI