Análisis de los resultados electorales
La elección dejó un país partido casi en dos y exige un gobierno que represente a todos y reduzca desigualdades.
La elección dejó un país partido casi en dos y exige un gobierno que represente a todos y reduzca desigualdades.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Los resultados electorales muestran un país prácticamente dividido por la mitad, entre izquierda y derecha; el triunfo de la última fue por doscientos cincuenta mil votos, equivalente al 0.9% el universo electoral de veintiséis millones de votantes aproximadamente.
Es bien cierto, en la democracia se gana por un voto. Pero también es un mensaje para el nuevo mandatario, a quién corresponde por la Constitución simbolizar la unidad nacional, ser el Presidente de todos los colombianos, no solo de los doce millones novecientos cincuenta que votaron por él; sino también de los doce millones setecientos que estuvieron con el programa de otro candidato. Debe por tanto el elegido concitar a esa unión entre los colombianos.
El actual Presidente dice que solo aceptará los resultados que arrojen los escrutinios y el candidato derrotado anuncia que ha impugnado 33.000 mesas. Son “patadas de ahogado” para justificarse frente a la clara derrota. El preconteo le da la ventaja al candidato De La Espriella por un 0.9 %. En los escrutinios se hace el recuento de las mesas impugnadas y nunca en nuestra historia reciente han cambiado el resultado. En el último escrutinio la diferencia fue de nueve mil votos con relación al preconteo. Remontar doscientos cincuenta mil votos es misión imposible y no se va a mover el péndulo.
Los colombianos hemos hecho honor a una democracia de tradición en Colombia; no es la primera vez que hay resultados tan estrechos. Samper ganó a Pastrana por 160.000 votos; Turbay a Belisario por algo muy similar y Misael Pastrana a Rojas por muy estrecho margen. Esa es la democracia.
El Presidente electo, en su discurso el día de elecciones, dio un mensaje de unión, acogiendo a todos los colombianos. El mensaje de los resultados electorales es muy claro, el Presidente debe ser consciente de las desigualdades y que se requieren políticas públicas incluyentes. En un país dividido se debe gobernar para todos los colombianos, con políticas públicas que tiendan a eliminar las inequidades que vienen incrustadas desde el comienzo de nuestro devenir histórico. Las injusticias hay que corregirlas, si no otro promete corregirlas, esa es la política, y el panorama gubernamental cambia cada cuatro años.
Ahora, ganaron unas ideas que defienden la democracia, la seguridad, la libertad de empresa, pero la división muestra que es necesario incorporar políticas públicas, que tiendan a corregir las desigualdades.
Es por lo menos necia la actitud presidencial de no reconocer los resultados electorales; un mal ejemplo democrático. Pero en nuestra institucionalidad, no es el presidente saliente el que da reconocimiento al presidente electo, sino las instituciones electorales las que dicen quién ha ganado las elecciones.
Gozamos de instituciones fuertes; en este gobierno que termina se pusieron a prueba y salieron fortalecidas. El contrapeso que realizó la rama judicial fue trascendental, se convirtió en la columna de hierro de esta democracia; también hay que reconocer al Congreso que no se dejó cooptar y realizó un importante control político. Fatigada, pero tenemos democracia.