Control Ideológico y Represión Cultural
Resumen
El artículo critica la censura del alcalde de Medellín al impedir un lanzamiento en una biblioteca y defiende que las bibliotecas deben ser espacios para debatir ideas.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Pocos recuerdan que el 13 de mayo de 1978, el oscurantismo intelectual de un sector radical de nuestra ciudad, se le ocurrió replicar el holocausto intelectual y la purga literaria sucedida en Berlín el 10 de mayo de 1933, esta consistía en retirar libros y obras de autores que iban en contra del dogma Nazi y quemarlos en hogueras públicas, donde la raza moralmente superior, buscaba no solo purificar la sangre, también la cultura, alemana; esa “purificación intelectual” se dio en el Parque San Pio de Bucaramanga donde ardió el revolucionario realismo mágico por ser una amenaza para la juventud de Bucaramanga.
Por: Reynaldo Pérez
La censura ideológica siempre ha estado a la orden del día en nuestro continente, pero la historia también nos dice que las paginas se pueden quemar, los libros censurar, pero al final la cultura, sumadas a las ideas, siempre van a triunfar en una democracia liberal, situación que olvido el excandidato presidencial y actual alcalde de Medellín Federico Gutiérrez, olvida que un funcionario publico electo democráticamente, debe garantizar las libertades individuales y colectivas en su ciudad, hace mucho tiempo yo no veía una salvajada intelectual como la manifestada por ese alcalde.
Una de las instituciones del Estado, creadas por el Acuerdo de Paz con las extintas FARC, es el Centro de Memoria Histórica, recuerden que el Acuerdo de Paz hace parte de nuestra Constitución Política siendo este un mandato ciudadano, es decir, la construcción de la memoria histórica del conflicto armado es un precepto constitucional. El Centro de Memoria Histórica a documentado lo que nadie ha querido documentar en más de 60 años de conflicto armado, esto a motivado a que otros autores y organizaciones sociales, asuman esta responsabilidad, que hace parte de la famosa “Verdad Plena”, tan añorada por las víctimas reconocidas en la Jurisdicción Especial para la Paz.
Los autores siempre tendrán posiciones objetivas y subjetivas, en especial del libro que se convirtió en el florero de Llorente en Medellín titulado, El M19 de la Guerra a la Política, no pretendo hacer apología a hechos lamentables que aun llora el país, jamás lo haría, pero al señor alcalde le dio por politizar el sistema de bibliotecas publicas de Medellín, al querer prohibir el lanzamiento de este libro en las instalaciones de la Biblioteca, esto es evidentemente un acto de censura prohibidos de forma taxativa por la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la libertad de expresión y pensamiento es un baluarte supremo en cualquier democracia.
Al señor alcalde de Medellín se le olvida que los espacios de las bibliotecas son para discutir ideas, no para hacer controles ideológicos, es como si el gran bibliotecario de Alejandría el anciano Aristarco le hubiese negado a la reina Cleopatra la lectura de los rollos de la Ilíada y la Odisea por el simple hecho de que los dioses griegos eran muy distintos a los dioses egipcios y porque un Griego y Macedonio había conquistado a Egipto ensuciando su linaje divino con los famosos Tolomeos.
El control ideológico siempre lo harán con la censura, ahí es donde los jefes de entes territoriales terminan sometidos al imperio de la ley, o pregúntenle al alcalde Portilla, que le dio por censurar a un columnista de la ciudad bloqueándolo de su cuenta de X, el Juzgado Primero de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple, en providencia le dijo al mandatario que el tener bloqueado a este ciudadano en su cuenta de X, atentaba contra la libertad de expresión y sus derechos políticos; esperemos que en vez de quemar libros, ahora no empiece la modalidad de quemar celulares.