Una idea que ´puede devorar a la humanidad’
Resumen
El artículo distingue entre judaísmo y sionismo, y critica al sionismo por usar narrativas religiosas para un proyecto político expansionista.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)La mayoría de los colombianos tenemos un sentimiento de solidaridad hacia los judíos como fruto del holocausto infringido por los nazis en Alemania y reforzado por los pogromos acaecidos en la Europa del Este, la España del siglo XIV y en la Rusia imperial. La convivencia entre colombianos cristianos, musulmanes o judíos ha estado exenta de odios y violencias. Muchos cristianos católicos han acogido otras religiones tales como la judía, el islam, la adventista y otras formas de protestantismo.
Por: Fundación Participar*
Poco sabemos de la diferencia entre ser judío y ser sionista, de hecho, los judíos ortodoxos son los principales críticos de la ideología sionista fundada por Theodor Herzl, periodista y escritor austrohúngaro, cuyo objetivo es la creación de Israel como un Estado, al estilo del nacionalismo europeo del siglo XIX, de carácter secular, pero utilizando narrativas y símbolos religiosos para legitimar el proyecto político.
Los judíos se han asentado en todos los lugares del planeta desde tiempos bíblicos y han convivido con toda clase de etnias y culturas desde la China imperial, pasando por África, Oceanía y las Américas. Si hiciéramos un balance, la persecución hacia ellos hoy, es casi inexistente.
Según Rabkin el judaísmo enfatiza los valores éticos universales que el sionismo traiciona para adoptar los de un nacionalismo que los sustituye por los intereses estatales. El sionismo se nutre del antisemitismo, incluso provocado por los mismos sionistas, dado que las expresiones antisemitas justificarían a Herzl su proyecto de un Estado de Israel donde concentre la diáspora judía en un territorio cada vez más amplio, obligándose a desplazar los habitantes de las tierras ocupadas, pues tal vocación expansionista, generará enemigos de los cuales defenderse, alimentando una lógica de violencia, terror y mentiras a favor de la expansión.
Para muchos, la cuestión judía no se resuelve con un Estado judío y, por el contrario, puede agravarla. De hecho, después del genocidio en Gaza y el Líbano, y de la guerra Israel y Estados Unidos contra Irán, la opinión pública mundial ha cambiado su percepción acerca del Estado de Israel y caricaturistas han modificado en su bandera la estrella de seis puntas por la esvástica nazi. No es la primera vez en la historia que algo se convierte en su contrario.
Hoy al sionismo lo lidera Netanyahu quien, en mi criterio, ha tocado el apetito codicioso de una élite representada por Trump, en pánico por el surgimiento de un nuevo poder mundial y multipolar, hasta generar un conflicto que pone en riesgo no solo a judíos, palestinos, árabes e iraníes, sino a la humanidad entera.
*Jaime Calderón Herrera