La estratificación es otro “volteo de tierras”
Resumen
La crítica central apunta a que la estratificación urbana podría estar facilitando un gran negocio inmobiliario y un posible “volteo de tierras” en Bucaramanga.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
El concejal Diego Armando Lozada Trujillo encontró el arma del asesino, y ni siquiera él mismo se ha dado cuenta que ya resolvió el crimen. Se los voy a explicar con claridad.
Por: Oscar Jahir Hernández Rugeles
El día 22 de septiembre de 2025, cuatro días después de que el Consejo de Estado dejara en firme la nulidad de la elección del alcalde Jaime Andrés Beltrán por doble militancia, y cuatro días antes de que llegara el nuevo alcalde encargado por el Gobernador Juvenal Díaz, se firmó el Decreto 0737.
Este Decreto, que adoptó la nueva estratificación urbana de Bucaramanga, desarrolló una metodología del Dane que fue diseñada para clasificar las viviendas residenciales con el fin de que las empresas de servicios públicos domiciliarios pudieran saber a quién darle subsidio y a quién cobrarle contribución, pero no para tributos, aun cuando la ley permite usarla como criterio diferencial.
Si bien es cierto que las reclamaciones visibilizadas por el concejal en los sectores populares como San Expedito, son importantes (absurdo que le suban el valor del predial a zonas de alto riesgo), no es ahí donde está la verdad de este asunto.
En primer lugar, deja muchas dudas que la firma calificadora de riesgos Fitch Ratings, conociera siete semanas antes, un plan financiero que se apalancaba en un decreto que ni siquiera se había firmado. Un decreto que no sólo aseguraba la capacidad del municipio para asumir un endeudamiento cercano a 983.000 millones de pesos hacia 2029, sino también, que dejaba en evidencia que los planes financieros del municipio iban por delante de los actos administrativos, dado que no pueden negar que la calificadora sabía en agosto de 2025 lo que la ciudadanía apenas se vino a enterar en abril de 2026.
Y, en segundo lugar, tanto el concejal como los medios de comunicación, se están equivocando en donde poner el dedo. En materia de urbanismo, para que la corrupción se pueda desarrollar, no se necesita más que un lote. Miren: En suelo estrato 2 se construye Vivienda de Interés Social (VIS) o Prioritario (VIP), con topes de 135 y 90 SMMLV respectivamente. Sobre estrato 3 se construye vivienda no VIS, y el mismo metro cuadrado construido vale dos o tres veces más que en estrato 2. Si lo hablamos en números, el metro cuadrado en estrato 2 se encuentra de 4 a 5 millones y en estrato 3 de 7 a 9 millones.
La diferencia en ingresos brutos de un proyecto inmobiliario en un predio de cinco hectáreas que cambie de estrato podría oscilar entre 200 y 800 mil millones de pesos, el doble del empréstito más grande que se ha pedido en Bucaramanga.
¿Y si no son 5 hectáreas, sino 10, 20, 40? La clave no está en el recibo de la luz, está en los certificados de propiedad, porque si en los próximos meses aparece un Plan Parcial sobre una zona reclasificada en su estrato hacia arriba o hacia abajo, podríamos conocer a uno de los beneficiados de esta trama.