El Niño podría intensificar el calor extremo y los eventos climáticos entre 2026 y 2028
Un fuerte episodio de El Niño entre 2026 y 2028 podría elevar las temperaturas globales y aumentar eventos extremos como olas de calor, sequías e inundaciones.
Un fuerte episodio de El Niño entre 2026 y 2028 podría elevar las temperaturas globales y aumentar eventos extremos como olas de calor, sequías e inundaciones.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Un nuevo episodio fuerte del fenómeno de El Niño podría desencadenar un aumento de las temperaturas globales y favorecer eventos climáticos extremos entre finales de 2026 y 2028, según proyecciones de organismos internacionales y análisis especializados sobre el comportamiento del océano Pacífico.
El fenómeno se produciría tras la acumulación de grandes cantidades de calor en la superficie y las capas superiores del Pacífico ecuatorial. Esa energía, que se ha incrementado por efecto del calentamiento global, comenzaría a liberarse hacia la atmósfera cuando El Niño alcance su mayor intensidad, generando un impacto adicional sobre el clima del planeta.
De acuerdo con un análisis divulgado por Meteored, el pico de liberación de calor suele registrarse varios meses después del máximo calentamiento oceánico, por lo que 2027 podría convertirse en uno de los años más cálidos de la historia reciente, mientras que durante 2028 todavía se sentirían efectos residuales del fenómeno.
En condiciones normales, los vientos alisios desplazan las aguas cálidas hacia el oeste del Pacífico, permitiendo el afloramiento de aguas frías frente a las costas de Sudamérica. Sin embargo, durante El Niño esos vientos se debilitan, las aguas cálidas avanzan hacia el este y disminuye el afloramiento de agua fría, alterando los patrones de lluvia y temperatura en diferentes regiones del mundo.
Ese calentamiento incrementa la evaporación y favorece la formación de grandes sistemas de tormentas, liberando enormes cantidades de calor hacia la atmósfera y reforzando el calentamiento global ya existente.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que existe un 75 % de probabilidad de que la temperatura media global entre 2026 y 2030 supere los 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Además, estima un 91 % de probabilidades de que al menos uno de esos años sobrepase ese umbral y un 86 % de que se rompa el récord de temperatura alcanzado en 2024.
Los expertos prevén que la combinación de un fuerte episodio de El Niño con el calentamiento global incremente el riesgo de olas de calor, sequías prolongadas, incendios forestales, lluvias torrenciales e inundaciones en distintas regiones del planeta.
La climatóloga Friederike Otto, del Imperial College de Londres, advirtió que un periodo prolongado con temperaturas superiores a 1,5 grados estaría acompañado por fenómenos meteorológicos sin precedentes, con consecuencias sobre la seguridad alimentaria, la salud y los ecosistemas.
Para América Latina, las proyecciones indican menos lluvias de lo habitual en sectores de Centroamérica, el Caribe y el noroeste de Sudamérica durante algunos periodos, mientras otras regiones podrían experimentar precipitaciones superiores al promedio.
No obstante, la OMM aclaró que no existen pruebas de que el cambio climático aumente la frecuencia o intensidad de los episodios de El Niño. Lo que sí señalan los científicos es que un planeta más cálido amplifica los efectos del fenómeno, al existir mayor energía y humedad disponibles en la atmósfera para desarrollar eventos extremos.