El Plebeyo
El texto compara el “nuevo orden” político con Robespierre y advierte que la pureza ideológica puede terminar excluyendo a los aliados de ayer.
El texto compara el “nuevo orden” político con Robespierre y advierte que la pureza ideológica puede terminar excluyendo a los aliados de ayer.
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Tenemos un error conceptual con la Revolución Francesa, creemos que con esta revolución se institucionalizaron los Derechos del Hombre, y la verdad es que fueron varios los hombres pasados por la guillotina del nuevo orden, ahí encontramos a un particular personaje que se autoproclamo como (el incorruptible), “toda Francia es corrupta, todo el antiguo régimen será corrupto, todo aquel que yo señale será corrupto, aquí el único que no es corrupto soy yo”. .
Por: Reynaldo Pérez
Una de las premisas de esa revolución fue la de (aquí no va a ver monarquía, aquí no habrá reyes), esta será una república al estilo romano, como una espacie de “Patria milagro”. Maximilien Robespierre normalizo la ejecución masiva justificada en la pureza ideológica, el arquetipo de un ciudadano perfecto, solo ese ciudadano puede pertenecer a una “República milagro”.
Antes de las elecciones presidenciales, escribí una columna que hacía referencia a lo que está sucediendo con los sectores conservadores del país, hablé del “cambio del nuevo orden” no el orden de los extremos, el cambio se daría en el sector más conservador de la política en Colombia, ya que el plebeyo político que no pertenece a ningún partido, es el nuevo presidente de los colombianos, antes de posesionarse este próximo 7 de agosto, ya tiene aorillados a quienes no hacen parte del arquetipo de campaña, el de la patria milagro; hizo salir de su ubérrima morada, a quién muy pronto será reducido a lo que alguna vez fue para gran parte del país, lo mejor del antiguo orden, solo eso.
Lo que antes se conocía como la tradición mayoritaria, se ha convertido en (la traición al mayoritario), antes el presidente plebeyo le diseñaba y ponía el traje al político más influyente del país en este último cuarto de siglo, ahora el partido del expresidente Uribe no está a la medida del arquetipo del nuevo orden.
Todo indica que la presidencia del senado no va a estar en cabeza del partido mayoritario de gobierno, el Centro Democrático, después de que la candidata de ese partido perdiera la presidencia, declaran su apoyo total y absoluto al plebeyo político, ningún ministro del plebeyo representa los intereses del expresidente Uribe, lo más cercano a esa representación quedo en cabeza de Paola Holguín que ya no hace parte de ese partido.
El expresidente trato de rugir más duro que el plebeyo político, el país debe recordar que le están dando de su propia medicina, cuando Uribe llego a la presidencia en el 2002, el postulado para la presidencia del senado fue un parlamentario del partido Equipo Colombia que solo tenía cuatro curules, el ungido del expresidente fue Alfredo Ramos el parlamentario fue el arquitecto de la agenda legislativa del expresidente en ese año, esta semana el maulló del expresidente se escuchó en la mayoría de medios de comunicación del país, palabras más palabras menos, Abelardo de la Espriella quiere acabar con el Centro Democrático.
Esta práctica del nuevo orden ya se dio en EE. UU., Trump arraso con el antiguo orden Republicano, también lo hizo Milei, a Macri lo recuerdan como lo mejor del antiguo orden.
Cuando a Robespierre le empezaron a exigir todo lo prometido, surgió un movimiento llamado igualitarios que ayudó al plebeyo en su llegada al poder, pidieron su parte burocrática y presupuestal, a todos los ejecuto; en la revolución las mujeres pelearon hombro a hombro con los hombres, terminada la revolución el plebeyo les dijo, los hombres tenemos hambre, vuelvan a las casas, cuando ellas se negaron, el plebeyo de la Republica Milagro también las mando a ejecutar, ojo con la “Patria Milagro” del nuevo plebeyo (Incorruptible).