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Las confesiones del coronel (R) Aguilar ante la JEP

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Aguilar presentó su solicitud de sometimiento a la JEP en diciembre de 2019. En agosto de 2022 la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas rechazó su sometimiento por considerar que el solicitante no cumplía con los requisitos necesarios. En junio de este año, en una decisión de segunda instancia, la Sección de Apelación revocó esta decisión y ordenó la realización de una Audiencia Única de Aporte de Verdad como última oportunidad para estudiar su sometimiento y evaluar si cumple con los estándares de verdad exigidos por la JEP. Ayer se realizó la diligencia y EL FRENTE le presenta a sus lectores en un relato en primera persona los detalles de las confesiones que efectuó ante la JEP el exgobernador de Santander. (Primera entrega)

Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE

Bajo el compromiso de realizar aportes a la verdad sobre su relación con los grupos paramilitares, la Justicia Especial para la Paz aceptó tras una apelación de su abogado escuchar en una audiencia única de aporte a la verdad al exgobernador Hugo Aguilar Naranjo, quien solicitó hace 4 años su sometimiento a la justicia transicional para obtener los beneficios de la misma, como la trasmutación de la pena a la justicia restaurativa, instancia a la que llega Aguilar Naranjo en calidad de agente del Estado no integrante de la fuerza pública y luego de haber sido condenado por la justicia ordinaria por los delitos de concierto para delinquir agravado, y enriquecimiento ilícito en el marco de su gestión política y las relaciones que sostuvo con los paramilitares del departamento de Santander.

Este martes 23 de enero en horas de la mañana por fin se llevó a cabo la diligencia, la cual se realizó en la capital del país con retrasmisión vía internet para todo el país en una audiencia que tiene como premisa que los aportes de verdad suministrados por el exgobernador de Santander deben servir de utilidad para las investigaciones del Caso 08, que aborda los crímenes cometidos por la fuerza pública y por terceros civiles en asocio con paramilitares.

Minutos antes de iniciar la comparecencia, el magistrado de la sala de definición de situaciones jurídicas de la JEP, Juan Ramón Martínez Vargas fue enfático en reiterarse a Aguilar Naranjo que estaba en audiencia bajo el compromiso de aportar información detallada sobre su relacionamiento con paramilitares en la época en que fue candidato y gobernador de Santander así como aportar una verdad exhaustiva sobre otras personas implicadas en estas alianzas, aportes de verdad que no están en el marco de un proceso penal y que no necesariamente implican que Aguilar deba reconocer responsabilidad en estos hechos, y así mismo que no debía desconocer, controvertir o aminorar las responsabilidades por las que ya había sido juzgado y condenado previamente.

Adicionalmente, el magistrado solicitó al Grupo de Análisis de la Información (Grai) y al Grupo de Análisis, Contexto y Estadística (Grance) de la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP (UIA) una caracterización actualizada que dé cuenta del contexto en que se cometieron las conductas por las que ha sido investigado Aguilar como miembro de la fuerza pública y como político.

Posterior a la audiencia, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, a través de los magistrados que integran la Subsala Especial de Conocimiento y Decisión G, evaluará los aportes de verdad entregados por Aguilar para definir si puede acogerse a los beneficios de la justicia transnacional.

Por último, y para complemento de este contexto, el excoronel Aguilar Naranjo actualmente se encuentra en libertad, con pena cumplida, por el delito de concierto para delinquir agravado. EL FRENTE presenta el siguiente relato en dos entregas dado su importancia histórica para Santander, y lo hace en primera persona para evitar la tentación de motivar interpretaciones personales por parte del periodista, interpretaciones que a la postre pudieran convertirse en alguna clase de sesgo que afecte la relación del lector con los hechos históricos narrados por el protagonista de la historia.

Pido perdón

Inicio esta disertación a las víctimas directas por mi conducta, a mi esposa Mónica María Barrera y a mi suegra Socorro Carreño, a mis hermanos y a mis hijos. También pido perdón al pueblo santandereano por mi conducta de omisión, que generó desplazamientos, secuestros y una serie de actividades de las autodefensas que operaron en Santander, como también el detrimento patrimonial que hicieron con el hurto de la gasolina del oleoducto de Ecopetrol en Barrancabermeja.

Mi primer encuentro

con los paramilitares

El primer relato que hago data del año de 1993, en el mes de junio me encontraba en el Bloque de Búsqueda donde era Jefe de Inteligencia y Comandante del Grupo de Operaciones Especiales y para esa fecha el señor general Miguel Maza Márquez le informó al coronel Hugo Martínez Poveda, comandante del Bloque, que debíamos recibir a dos señores que tenían información importante para dar con la captura de Pablo Escobar.

Ellos eran Carlos Castaño y alias Don Berna quienes aseguraban que tenían información muy importante que querían compartir con las autoridades a raíz de la muerte de algunos lugartenientes de Pablo Escobar en la cárcel La Catedral (los hermanos Galeano y los Moncada) y que ellos querían aportar ciertas informaciones para conllevar a su captura.

Efectivamente, nosotros recibimos con el mayor Danilo González Pacheco a alias Don Berna y a Carlos Castaño en la Escuela Carlos Holguín, el comandante, sin embargo, dijo que él no hablaba con esos criminales y fuimos nosotros quienes recibimos la información.

El mayor González la procesó y la analizó y yo organicé los primeros operativos que dieron como resultado un operativo en El Poblado, donde se incautaron 700 pimpinas de leche que contenían en su interior dinamita y metralla para ser activadas en distintas zonas del país a control remoto, así como una Caleta con 70 fusiles AK-47.

Cazando a Escobar

Las informaciones suministradas por estas personas también permitieron establecer las coordenadas exactas para la ubicación de Pablo Escobar, quien según la información se encontraba en jurisdicción del Magdalena Medio antioqueño, en el sector de La Danta.  Entonces, yo organicé el operativo pero bajo la orden de los mandos superiores, quienes ordenaron que el operativo debía realizarse tanquetas y helicópteros artillados, sumando el desplazamiento de cerca de mil hombres.

Cuando llegamos al sitio ya había huido, esto debido a que a la tropa le fue difícil entrar con esa logística debido a que la única forma de llegar al sitio era por una quebrada,  desafortunadamente este problema para ingresar a la zona terminó con el fracaso de ese operativo.

Ahí inició la relación con los paramilitares, en especial con el señor Don Berna y Carlos Castaño, quienes tenían el dominio de las autodefensas en el Magdalena Medio antioqueño y boyacense.

Con el inicio de esa relación se realizaron una serie de acuerdos que fueron aprobados por el Bloque de Búsqueda en Bogotá, como por el general Guzmán del Ejército, el general Vargas Silva de la Policía Nacional y el propio general del Ejército Hugo Martínez Poveda en Medellín

Ellos (don Berna y Castaño) nos dijeron que continuaban enviando información al Bloque de Búsqueda, relación de la que también formaron parte el delegado de la DEA y el delegado de la CIA ante el Bloque de Búsqueda.

Por el lado de la DEA nos acompañaba Javier Peña y por la CIA Daniel flores de igual manera también puedo corroborar los contactos que se hicieron con los agentes de la CIA Steve Gary con Ramón Isaza, alias El Viejo Caruso, para que él evitara el desplazamiento o el ingreso de Pablo Escobar hacia esa región del país y con eso nosotros podíamos limitar su rango de acción y permanencia por fuera de la zona del  Magdalena Medio, convenio del que también hizo parte el señor Henry Pérez, que comandaba todas las autodefensas del sector de Puerto Triunfo y Las Mercedes.

Se había coordinado eso en ese encuentro, y allí ellos pidieron que la reunión debía hacerse en privado por lo que tuve que abandonar el recinto, pero sí me quedó claro que Ramón se comprometió a bloquear la entrada de Pablo Escobar hacia esa su jurisdicción del Magdalena Medio Antioqueño.

Le puse nombre a los Pepes

Esto se venía ventilando porque cuando Pablo Escobar asesina a los Moncada y a los Galeano se declara en guerra en la que se incluyen los Castaños, don Berna, quiénes eran muy allegados los Moncada y a los Galeanos.

En esa guerra el Estado realmente se hizo indiferente porque había enfrentamiento entre las organizaciones de los Moncadas, los Galeano, los Castaños y se unieron también con los de Cali para atacar a toda la estructura criminal de Pablo Escobar.

Era una guerra entre ellos pero estaba dejando muchos muertos, masacres como la masacre que hicieron en la discoteca Oporto.

Entonces ocurrió algo muy negativo para el Bloque de Búsqueda y es que Pablo Escobar logró promover en la presa la versión de que esos muertos los estaba originando el Bloque de Búsqueda cuando en realidad eran producto de los bandos enemigos narcotraficantes y el objetivo de Pablo Escobar con esa versión era desprestigiar la labor de la Policía Nacional.

Entonces, en una reunión de inteligencia, nosotros determinamos qué hacer para que no nos estuvieran culpando, porque nos iban a judicializar sobre todo a quienes integrábamos la parte de inteligencia y el grupo de operaciones especiales del Bloque de Busqueda, y estando en esa reunión pasó un policía que tenía un jean marca Pepe, a mi  se me ocurrió decirle a todos los mandos y oficiales que participamos que ahí estaba la sigla con la cual se podían identificar quienes generaban los muertos contra Escobar, Pepe, simplemente había que agregarle una S para que dijera de manera explícita una sigla Perseguidos por Pablo Escobar.

Así acordamos que cada vez que la unidad de levantamiento fuera a realizar  levantamientos ellos colocaban un papel que decía fueron los Pepes, eso inicialmente  duró 15 días, y después la organización de don Berna y de los Castaños se apropiaron del nombre, y es ahí donde tiene su punto de partida el grupo de los Pepes como una estructura militar contra Escobar.

Realmente el Estado y nosotros particularmente como miembros del Bloque de Búsqueda fuimos indiferentes a la guerra y al daño que generaba este grupo hacia las estructuras de Pablo Escobar.

Eso hasta que por orden del ministro de defensa Rafael Pardo y del presidente Gaviria se nos impuso atacar al grupo Los Pepes y así y adelantemos una serie de capturas. De todas maneras, continuó el accionar de Los Pepes y nosotros, el Bloque de Búsqueda y especialmente nosotros, los que manejábamos la inteligencia continuamos con esa relación con los miembros de las autodefensas, relación que se extendió con el paso del tiempo con Henry Pérez, Carlos Castaño don Berna.

Llego a Santander y me

vinculo a la política

Mi llegada a Santander se registra en el año 1996. En ese momento inicialmente entró en mi actividad como catedrático de la universidad Unisangil, en la parte de criminalística y en el departamento de Administración de Recursos Humanos, en ese momento se me dio por el tema de la política, recuerdo muy bien que fui recriminado por un hermano quien me dijo que no me metiera en eso porque Santander estaba muy sitiado por la guerrilla y por los paramilitares.

Sin embargo, mi afán de participar en la política me llevó a hacer caso omiso de esa recomendación.

El mes de junio del año 2000 estaba en ese momento en campaña para la Asamblea de Santander y recuerdo que había un candidato conocido como El Padre Pauselino Camargo, quien era candidato por el Partido Convergencia Ciudadana a la Alcaldía de Cúcuta, y quien con anterioridad había sido amenazado de muerte porque decían que era un candidato de la guerrilla del ELN.

El diputado Nelson Franco, que también entonces era candidato a la Asamblea, me dijo: “Ayúdeme a evitar que asesinen al padre Pausalino”. Yo cite a un sargento Moreno que había trabajado conmigo en el Bloque de Búsqueda y tenía contacto con don Berna.

Viajamos a Montería y en el centro de la ciudad nos quedamos en un hotel, él nos recibió y hablamos sobre el padre Pauselino que era exalcalde candidato amenazado a la Alcaldía de Cúcuta y que se encontraba amenazado por la organización paramilitar.

Le insistimos que realmente él no era candidato de la guerrilla, en ese momento don Berna fue muy claro y nos dijo que él no podía desempeñar ningún papel porque él no tenía injerencia en esa región de Norte de Santander, como si tenía injerencia en Antioquia y Córdoba.

Esa misma noche regresé hacia Santander, llamamos al diputado Nelson Franco y le dimos la mala noticia de que no habíamos podido interceder por el padre Pauselino, quien tomó la opción de denunciar sus circunstancias de seguridad ante las autoridades y por eso motivo le dan un agente de la policía de escolta.

Posteriormente, alias Jorge Iván Laverde, alias El Iguano, lo asesinó como también asesinaron al rector de la Universidad Libre Alberto Villamizar, personas que se habían caracterizado por ser defensores de la ciudadanía.

Convenios políticos

con Camilo Morantes

Mi llegada del Partido Convergencia Ciudadana data de un año antes de este episodio que acabo de narrar, en el año 1999. Era una situación muy complicada porque para entonces el partido tenía una información de que alias Camilo Morantes, que era el comandante del frente Magdalena Medio de las autodefensas, quien tenía de su base en San Rafael de Lebrija, había determinado asesinar a todos los directivos de Convergencia Ciudadana.

Quienes estaban en la mira eran Luis Alberto Gil, Nelson Franco, Jairo Céspedes y Orlando Rodríguez. Eso fue una preocupación, yo por ser oficial de la policía retirado aborde a mi general Durán Quintanilla y él me dijo que efectivamente en la brigada, en una sesión de inteligencia, se obtuvo la información de que alias Camilo Morantes iba a asesinar a los directivos de Convergencia Ciudadana y me dijo: “Dicen que ese partido es de la guerrilla, usted qué hace ahí Aguilar, salga de ahí”, me dijo mi general Durán.

Tomé la decisión de no acatar ese consejo y seguir con mi proyecto político.

El contacto con Camilo Morantes lo adelantó el señor Luis Alberto Gil por medio del sindicato de profesores por medio de unos profesores en San Rafael de Lebrija.

Camilo Morantes y todas las directivas amenazadas se dieron cita, yo los acompañé al corregimiento de Barrancabermeja El llanito, allí Camilo Morantes envió un emisario, que nos había ordenado previamente que estuviéramos en el parque de San Rafael de Lebrija.

Una vez llegamos al parque nos ubicamos en una cafetería y de un momento a otro llegó otro emisario paramilitar y nos dijo que Camilo Morantes no tenía nada que hablar con el coronel sino con los directivos del partido.

Entonces yo me subí a mi vehículo y esperé desde la distancia, al tiempo empezó a llegar una cantidad de hombres armados y posteriormente llegó Camilo Morantes, que parecía un Rambo porque portaba muchas cananas y una metralleta M60.

Se sentó con los directivos y allí se habló e hicieron varios compromisos: primero, que les respetaba la vida siempre y cuando el partido Convergencia Ciudadana, a través de la EPS Solsalud le arreglaran al puesto de salud de la región. Efectivamente así se hizo por intermedio de Jairo Céspedes, que era directivo de Solsalud, se arregló el puesto de salud; igualmente Morante pidió que le suministraran los medicamentos que necesitara para sus hombres en el frente, la EPS convino ese suministro y se llevó a cabo activamente mientras que ese frente las autodefensas estuvo en la región.

“En Barrancabermeja hay

fosas comunes, sé dónde están”

Por mi actividad política, y debido a que ya podíamos transitar por la zona con más tranquilidad, puedo dar fe de que conocí, ahí cerca del corregimiento de San Rafael de Lebrija, en la vereda Rosa, en la finca Gorgona, que hoy en día está parcelada y para el uso de cultivos de palma, y la cual en un comienzo su dueño era Luis Ramírez alias Puntilla, que ahí había un lago y que los cadáveres de la gente que asesinaban se los tiraban a los cocodrilos que tenían en el agua.

Otros tantos los sepultaban en esa región, yo me tomé el trabajo de pagar un peritaje donde está la cartografía de la región para ubicar de manera exacta el lugar en el que se hicieron estos enterramientos para que las autoridades y las víctimas puedan encontrar los restos de sus seres queridos o alguna parte de los cadáveres en ese sitio. (Fin de la primera entrega).

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