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“Petro ha luchado toda su vida para arrasar la democracia en Colombia” (II)

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Resumen

Existe una enorme incompatibilidad entre las personas que trabajan y luchan por mantener la estabilidad del Estado y las que se dedican a su destrucción.

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Enrique Gómez Martínez y su posición sobre el país

La política en Colombia dejó de ser una práctica de servicio para enfocarse en sacar réditos personales y atacar a quienes defienden la democracia, para aliarse con la corrupción.

Por: Rafael Serrano Prada/Director EL FRENTE.

Existe una enorme incompatibilidad entre las personas que trabajan y luchan por mantener la estabilidad del Estado y las que se dedican a su destrucción, sólo con el propósito de saciar su egocentrismo, sin que les importe qué o a quiénes arrasan a su paso.

Con acciones disfrazadas de servicio a la humanidad, esconde intensiones malévolas que, a la larga, son absorbidas por sus adeptos sin que se les haga el análisis requerido, y esos seguidores terminan alienados y enceguecidos por doctrinas estrambóticas.

Ese panorama nefasto se presenta hoy en nuestro país y se necesita de verdaderos demócratas para atajar la hecatombe que se vislumbra con el desbarajuste que ha provocado Gustavo Petro Urrego al mando de la República, y uno de eso hombres dispuestos a salvar la democracia, las instituciones, la sociedad y la economía es Enrique Gómez Martínez.

El Presidente del Movimiento de salvación Nacional, fija su posición analítica, crítica y propositiva y la expone en este reportaje con Diario EL FRENTE, donde, en esta segunda y última entrega, esboza sus inquietudes sobre el futuro de la democracia en Colombia.

¿Cuál es su análisis de lo que se ha movido en la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, y cómo proyecta los resultados que de ese proceso se deriven?

“Sobre la Jurisdicción Especial para la Paz he sido muy crítico porque creo que, con la inversión económica, el compromiso de atención a las víctimas que está implícito en la justicia especializada para la paz, ha sido un enorme fracaso. Hay problemas estructurales en el diseño de la JEP, y en el concepto mismo con el cual se ha constituido porque, en muchos casos, es errado. Por obvias razones la JEP tiene un sesgo. Es evidente que apunta a deslegitimar la acción del Estado, en los últimos 50 años, por la defensa de la democracia y su accionar contra los grupos violentos. Además, no ha producido los efectos para los cuales fue creada. No ha generado verdad ni reparación, ni hay garantías de no repetición, y creo que el volumen de casos que aborda la justicia especial para la paz hace que sea, en la práctica, inviable alcanzar las metas, así mantenga su vigencia por los 20 años proyectados. La JEP está cimentada en un concepto, parcializado, caro, malo, inoperante y, por encima de cualquier cosa, injusto con las víctimas de las FARC porque ahí sí, en esa en esa parte, nunca van a ver la luz de la justicia”.

‘El sueño húmedo de Gustavo Petro’

Con la responsabilidad que usted tiene Enrique Gómez Martínez, como dirigente nacional de la política en Colombia, debe empaparse del sentir de los ciudadanos en todos los rincones de la patria, quienes se sienten abandonados, sin respaldo de las instituciones y sienten que su vida y sus bienes están en riesgo por el accionar criminal de diversos grupos que actúan al margen de la Ley.

Muchos campesinos de la patria se confiesan con nosotros los periodistas y nos dicen que quieren armarse para defender el país. ¿Respaldaría usted esa intención de la gente para protegerse y defender sus vidas?

“El concepto de la justicia por mano propia, el concepto de suplir la ausencia del Estado con ese tipo de organizaciones es equívoca. Primero porque el campesino, como reza el dicho popular ‘Zapatero a tus Zapatos’, entonces terminan vinculados a la criminalidad existente en el país y a esos factores oscuros de violencia y, al final, terminan ahorcados con la misma soga que compraron. Ese no es el camino y, sobre todo, dejo una cosa muy clara: ese es el deseo, el sueño húmedo de Gustavo Petro. Ese resurgimiento de las acciones paramilitares, el paramilitarismo en Colombia es el Clan del Golfo que es un asociado de Gustavo Petro. Ahí tenemos una situación terrible como la de Tierra Alta, donde, sea un montaje o una operación real, el único beneficiado es el Clan del Golfo porque, al final del día, el Batallón Junín no va a volver a operar en el Alto Sinú, y eso le deja el terreno libre esos mafiosos”.

¿Cómo den actuar los campesinos ante el accionar de los grupos violentos?

“El campesino colombiano tiene que actuar jurídicamente. Usar las redes, denunciar el acoso de los grupos armados ilegales que afectan el derecho a la propiedad, también el acoso de las Guardias Campesinas, de la Guardias Indígenas y de esos tierreros, amigos de Gerardo Vega, que se hizo multimillonario y poderoso políticamente invadiendo tierras en el Urabá y llevó ese método a todas las tierras del país. Defendámonos dentro de la legalidad no le demos ese papayazo de perpetuar por medio de la violencia a Gustavo Petro”.

Hombre llamado a hacer historia

Ese cacareo destemplado de la Paz Total, en la cual se incluye a todos los grupos ilegales y a muchos criminales, ¿es una utopía a sabiendas que la guerra se convirtió en un negocio?

“Noooo, utopía es otra cosa. Eso es una estupidez. Porque bajo el concepto de negociar la ley con los criminales, con el cual se ha creado esta cultura dialogante que lleva 40 años de vigencia en Colombia y que no tiene nada que mostrar. Hoy estamos en la frontera de 500 municipios con hostigamientos, más de 300 municipios en riesgo grave electoral, pasamos de siete a 300 municipios en 12 meses. Eso es un demostrativo de que no se debe negociar la Ley con bandidos. Como bien lo decía Álvaro Gómez Hurtado, es una premisa equivocada. Aquí la paz ciudadana, la tranquilidad, la reducción del homicidio, de la violencia, no viene de aplicar la Ley, sino de dejar de aplicarla. Por lo tanto, hay que prepararse de forma mental, financiera y judicialmente para volver a un régimen de vigencia del Estado, de derecho. Negociar la ley con los bandidos sólo trae violencia, más narcotráfico y más territorios del país sometidos actores ilegales. Gustavo Petro va a terminar y está favoreciendo a los políticos corruptos que están enriqueciéndose en un Gobierno que, sé de verdad, el Partido Conservador está en este momento de crisis, abriendo champaña porque recibieron Invías y 472, el Partido Liberal volvió a recibir el Fondo Nacional del Ahorro, usted no le puede entregar a los políticos un banco, porque se lo roban. Petro busca el camino de una dictadura, porque él y quienes los rodean son antidemócratas”.

¿Los colombianos soportaremos eso, seremos sumisos como los venezolanos?

“Bueno, creo que el tamaño del Estado colombiano, el presupuesto que va a aprobar Gustavo Petro a la vigencia 2024 que es de 554,000 billones de pesos, eso es astronómico. Entonces allí la gente se acomoda, se esclavizan las libertades democráticas y económicas, se pierde el respeto por la propiedad privada y se destruye la cultura, pues depende no sólo de la violencia, sino que también es un Estado que va a salir a comprar esos apoyos. ¿Con todo ese dinero?, hay muchas cosas por corromper y es muy difícil que seamos como el pueblo venezolano que descuidó su democracia y una vez entró el dictador, fue imposible sacarlo. Que yo sepa, no hay ninguna dictadura en el mundo que no haya caído por presión externa”.

¿Estaría dispuesto a sacrificarse para liderar un proyecto conducente a recuperar el poder en Colombia?

Mi compromiso es de día y noche con por la recuperación del poder. Me levanto y me acuesto pensando en ese proceso y en poder generar las dinámicas políticas y sociales para que en el 2026 saquemos a patadas al Pacto Histórico del poder y retomemos la mayoría en el Congreso, con gente decente que se cree en la democracia. Cualquiera que sea presidente va a tener que lidiar con un país destruido, porque aquí el ejercicio al 2026 es impedir que Petro, en su afán obsesivo de destrucción, siga demoliendo todas las instituciones del país, quitándole la legitimidad al Estado, la majestad a la figura del jefe de Estado, la división de los poderes públicos. Un nuevo presidente necesita de un mega consenso nacional porque va a recibir el país en llamas, estancado económicamente y des institucionalizado. No es simplemente la reconquista del poder, es la reconstrucción nacional”.

El gran ideólogo de la humanidad Flavio Vegecio Renato lanzó la frase ‘Si quieres la paz, prepárate para la guerra” y Winston Churchill dijo: “De derrota en derrota hasta la victoria final”. No me dé una respuesta ahora. Quería dejar esa frase como colofón de este reportaje, porque usted está llamado a hacer historia en este país.

“Le agradezco mucho Rafael, infinitas gracias”.

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